La práctica en la psicoterapia
Cómo entrenar tu mente para pasar del "saber" al "sentir"
Es común que en psicoterapia lleguemos a un punto donde sabemos lógicamente qué nos pasa, pero nuestro cuerpo y nuestras emociones siguen atrapadas en patrones de alerta. Es esa brecha frustrante entre entender tu historia y poder sentirte a salvo en el presente. Para cerrar esa distancia, en la Terapia Centrada en la Compasión (CFT) utilizamos la práctica como un puente biológico, algo clave para quienes buscan nuevas formas de llevar la ansiedad, autoexigencia, el sobrecontrol o los desafíos en las relaciones. Este artículo busca profundizar en qué significa realmente practicar en este marco clínico y cómo este entrenamiento transforma tu sistema nervioso para recuperar tu libertad de acción.
Javiera Gutierrez Rioseco
¿Por qué no basta con "entender"?
A veces se nos olvida que nuestro cerebro es el resultado de millones de años de evolución. Asumimos que sentimos lo que sentimos, y ya está. Pero comprenderlo es útil, porque nos ayuda a entender que tal vez, cómo sentimos y pensamos no depende taaanto de nuestra individualidad, sino que hay mucho que compartimos.
Como te contaba, poseemos un cerebro "nuevo" -capaz de razonar, planificar e imaginar- y un cerebro "antiguo" -enfocado en la supervivencia y la amenaza, mucho más instintivo-. El problema es que el cerebro antiguo no entiende de lógica; solo entiende de seguridad y peligro. Corrijo: el problema es que estos dos cerebros no existen separados, sino que se relacionan y desde ahí se pone más complejo.
Porque un gran problema es que la capacidad del cerebro nuevo de proyectar al futuro se puede -y suele- alimentar de los miedos, rabias y ansiedades del cerebro antiguo, generando un bucle de pensamientos, un patrón.
Un patrón del estilo: "quizá no lo estoy haciendo tan bien (pensamiento). Que enciende la ansiedad en tu pecho, tu estómago apretado y sentirse acelerado. Que lleva a pensar más en el error y menos en todo lo que sí está bien. Que aprieta más el estómago. Que hace que te cueste concentrarse... y creo que ya entendiste mi idea. Puedes verlo en el esquema más abajo.
Interacción entre el cerebro antiguo y el cerebro nuevo. - Fuente: G. Brito, adaptado de P. Gilbert.
Mucho del trabajo terapeútico consiste en entender. Entender por qué nos sentimos angustiados o preocupados, por qué nos exigimos o por qué nos sentimos o comportamos de alguna manera con los demás. Hacer sentido ayuda y puede dar paz. Pero a veces necesitamos más que eso. A veces necesitamos acompañarnos cuando la emoción toma el control, acompañarnos para hacer las cosas distintas. Y por eso es que recurrimos a las prácticas.
¿Qué es una práctica en CFT?
La práctica es el vehículo que permite que el conocimiento y la comprensión del cerebro nuevo bajen a la emoción y la suavicen.
Para Paul Gilbert, creador de la CFT, la práctica no es una técnica de relajación pasiva. Es un ejercicio deliberado de intencionalidad que tiene tres pilares fundamentales:
- Entrenamiento del "músculo" compasivo: Al igual que ir al gimnasio o aprender un instrumento, la calma se entrena. No esperamos a "sentirnos" compasivos; practicamos para que la seguridad sea una respuesta más accesible para nuestra biología.
- Estimulación biológica: Una práctica real busca una resonancia fisiológica. Intervenciones como la práctica de respiración de calma, lugar seguro o yo compasivo, están diseñadas para equilibrar el sistema nervioso y fortalecer el tono vagal, enviando una señal directa de calma al cerebro.
- Compromiso con aliviar el dolor: Practicar la compasión requiere coraje. No es evitar lo que duele, sino desarrollar la fuerza necesaria para descender al sufrimiento, entenderlo y comprometernos con su alivio.
¿Por qué no hacer prácticas en lugar de hacer terapia?
La idea de descargar audios o hacer ejercicios de meditación por cuenta propia suena muy atractiva. El tema es que cuando intentamos activar estos recursos a solas, el sistema defensivo suele jugarnos trampas sutiles que requieren el acompañamiento de un profesional:
- El secuestro del logro: Si estamos habituados a la presión del éxito, es muy común que tomemos la práctica y la convirtamos en una meta competitiva. Intentamos "hacerla perfecto, y en lugar de calmarnos, quedamos enredados en hacerlo bien.
- Irse a 'blanco': Al contrario de lo que se piensa, irse a blanco puede ser una desconexión del cuerpo, cuando lo que queremos hacer es conectar con éste para que nos lleve a la calma.
- En soledad no hay mente compartida: A veces estamos muy angustiados, y la práctica misma puede hacer que conectemos más con esa angustia. Necesitamos un acompañamiento que nos ayude a tomar distancia y tener un cable a tierra: ¿Qué información te está entregando esa ansiedad? Solo así podemos coconstruir una narrativa más compasiva.
¿Caminamos este proceso juntos?
Comprender cómo funciona nuestra mente es el primer paso, pero el cuerpo necesita experimentar que es seguro bajar la guardia.
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